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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Animales hasta en la sopa


Había estado mucho tiempo por ahí bebiendo, y durante ese tiempo había perdido mi lindo trabajo, la habitación y (quizás) el juicio. Después de dormir la noche en una calleja, vomité en la claridad, esperé cinco minutos, acabé lo que quedaba de la botella de vino que encontré en el bolsillo de la chaqueta. Empecé a caminar por la ciudad, sin ningún objetivo. Mientras andaba, tenía la sensación de poseer una parte del significado de las cosas. Por supuesto, era falso. Pero quedarse en una calleja tampoco servía de gran cosa.

domingo, 18 de septiembre de 2011

La manta


He estado durmiendo mal últimamente, pero no se trata concretamente de eso. Es cuando parece que voy a dormir cuando pasa. Digo «parece que voy a dormir» porque es justo eso. Ultimamente, cada vez más, parezco estar dormido, tengo la sensación de que estoy durmiendo, y sueño, sin embargo, en mi sueño con mi habitación, sueño que estoy dormido y que todo está exactamente donde lo dejé al acostarme. El periódico en el suelo, una botella de cerveza vacía en una silla, mi carpa dorada dando lentas vueltas en el fondo de su pecera, todas las cosas íntimas que son tan parte de mí como mi pelo, Y, muchas veces, cuando NO estoy dormido, pero estoy en la cama, mirando las paredes, adormilado, esperando dormir, suelo preguntarme: ¿aún estoy despierto o estoy dormido ya y sueño con mi habitación?

jueves, 15 de septiembre de 2011

El gran juego de la yerba


La otra noche estaba en una reunión, cosa que suele resultarme desagradable. soy ante todo un solitario, un viejo curda que prefiere beber solo, con algo de Mahler o Stravinsky en la radio quizás. pero allí estaba yo con las masas chifladas. no daré la razón, porque ésa es otra historia, puede que más larga, quizás más confusa, pero allí de pie, solo, tomando mi vino, oyendo a los Doors o los Beatles o los Airplane mezclados con todo el rumor de las voces, comprendí que necesitaba un cigarrillo. estaba desconectado. suelo estarlo. así que vi a dos de esos jóvenes cerca, braceando y moviéndose. cuerpos sueltos, cuellos doblados, dedos de las manos sueltos... en resumen, como goma, girones de goma que se estiraban y se encogían y se fragmentaban.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Caballo Florido


Me pasé la noche sin dormir, con John el Barbas. hablamos de Creeley, él a favor, yo en contra, y yo estaba borracho cuando llegué y llevaba cerveza conmigo. hablamos de muchas cosas, de mí, de él, simple conversación general, y pasó la noche. hacia las seis, me metí en el coche, arrancó y bajé de las colinas hasta Sunset. conseguí entrar en casa, busqué otra cerveza, la bebí, conseguí desvestirme, me acosté. desperté al mediodía, malo, salté de la cama, me enfundé la ropa, me limpié los dientes, me peiné. contemplé un rostro balanceante en el espejo, me volví de prisa, giraron las paredes, salí por la puerta y logré entrar en el coche, puse rumbo sur hacia Hollywood Park. lo de siempre.